Los agapornis, las ninfas, periquitos y otras pequeñas psitácidas crían con relativa facilidad en cautividad, y es una de los principales motivos por los que son elegidos como mascotas. Sin embargo, que puedan criar fácilmente, no significa que tengamos que hacerlo, sobre todo si no sabemos cómo. Es importante tener en consideración las siguientes preguntas antes de lanzarnos a la cría:
- ¿Su jaula es adecuada? Debe tener un tamaño mínimo de 80cm de largo para poder iniciar una cría con comodidad para los padres. Puede parecer mucho, pero cuando los pollos empiecen a salir del nido, fácilmente tendremos seis o siete animales con tamaño adulto saltando por la jaula.
- ¿Tenemos un par de nidos adecuados? Cajones de madera adecuados al tamaño de la especie. Un cajón pequeño causará que los padres asfixien a los pollos aplastándolos. Hacia mitad de la nidada, los pollitos habrán manchado el nido y habrá que cambiarlo para limpiar el primero (o mantenerlos calientes mientras limpiamos y secamos el nido). La suciedad es fuente de coccidiosis y la muerte de cientos de pollos al año.
- ¿Son ambos progenitores mayores de un año? Criar con animales demasiado jóvenes pone en riesgo su vida, y la viabilidad de la puesta.
- ¿Los padres son de la misma especie pura? Es nuestra obligación preservar las especies tal y como son. No me malinterpretéis, los híbridos son unas mascotas estupendas, pero ya que en la naturaleza viven en zonas muy alejadas, es prácticamente imposible que en su medio natural hibriden. Debemos mantener las especies originales, los loros no son perros.

- ¿Los padres están sanos y han tenido una buena alimentación en los últimos meses?
- ¿Los padres no guardan relación de consanguinidad? No debemos juntar pájaros que sean «familia», ni hermanos, ni primos, ni padre con hija….

- ¿Al menos uno de los padres no es de mutación INO? Los pájaros de mutación INO (albino, opalino, decino, pastelino, lutino) no deben cruzarse entre si para evitar la debilidad que provoca éste gen. Si lo hacemos, es probable que nuestros pollos tengan problemas físicos, mentales, o ambos.
Ante la duda, lo más sencillo es preguntar la mutación.
- ¿Estoy seguro de tener un macho y una hembra? Ver que guardan pajitas bajo las alas, cópulas o masturbaciones no garantiza en ningún caso el sexo de los animales. La única manera segura de saber si tenemos machos o hembras, es realizar un sexaje por ADN. Recordemos que aunque estén «emparejados» puede tratarse de parejas de machos o hembras.
- ¿Sé qué voy a hacer con los potenciales pollos que nazcan? Si todo va bien, es probable que tengamos entre 3 y 6 pollos que necesitará espacio y comida. Puede que el vecino quiera uno y tu hermana otro, pero, ¿y el resto? No podemos olvidar que en España, la venta de animales es ilegal sin los permisos necesarios.
- ¿Tenemos un veterinario especialista en exóticos y un colchón económico preparado? las distocias (o retenciones de huevos) son muy comunes en las pequeñas psitácidas y sin una intervención veterinaria suelen acabar en muerte. La minuta por servicios veterinarios tiene que ser tenida en cuenta.

- ¿Estamos dispuestos y tenemos tiempo para criar a mano, si es necesario, a los pollos desde el día 1? Un abandono de los padres a la nidada significaría muerte segura para los pequeños, y es nuestra obligación evitarlo. Los pichones menores de 20 días precisan hasta ocho tomas diarias, y por nuestros horarios, a veces no son posibles.
Si has respondido a alguna de estas preguntas con un no, por el bien de los animales no deberías criar. El capricho de una persona (porque bajo ningún pretexto criar es una necesidad) no puede estar por delante de un ser vivo.
Si todas las respuestas son afirmativas, estás listo para intentar criar una nidada. Y digo intentar, porque a veces las cosas no salen tan bien como querríamos, tenemos que estar preparados para que algo (o todo) salga mal.

Empezaremos la crianza en la época adecuada, en España, normalmente de marzo a octubre evitando los meses de más calor. Ubicaremos un nido adecuado en el exterior de la jaula (nunca en el interior) al que accederán los padres, y pondremos a su disposición por la jaula hojas de palmera limpias y secas para que empiecen a «amueblar» el interior. Es conveniente haber extendido previamente una capa de viruta de madera dentro del nido para evitar el mal de las «patas de rana».
También es necesario ubicar durante la crianza de manera permanente, una bañera con agua limpia en la que la hembra se bañará para humedecer los huevos (la falta de humedad impide que los pollos puedan nacer y mueren dentro del huevo).
Que los padres monten el nido vendrá normalmente acompañado por cópulas, y un día encontraremos un huevo en el interior del nido. Es conveniente marcar ese huevo (vale un puntito con un rotulador) para saber que es el primero, e ir marcando los siguientes para controlar la puesta. Procuraremos manipular los huevos lo menos posible.
La hembra no comenzará a empollar hasta el segundo o tercer huevo, y continuará poniendo un día si y un día no hasta acabar la puesta (entre cuatro y seis huevos es lo más normal, pero pueden ser más o menos). Nuestras alarmas deben saltar si la hembra no ha puesto más huevos y la vemos muy parada y hecha una bolita, es la señal que necesitamos para llevarla al veterinario antes de que sea demasiado tarde.

Si todo sale bien y contando 23 días desde que la hembra comenzó a empollar los huevos, el primer huevo que marcamos debería haber nacido, seguido en los siguientes días por sus hermanos. Si algún huevo no se abre es conveniente no sacarlo del nido, ya que servirá de apoyo para los pollos que nazcan más tarde y evitará que sus hermanos mayores lo aplasten.
Por último, debemos tener claro qué hacer con la nidada antes de empezar. Es conveniente que si es la primera nidada de los padres, dejemos que acaben de criar al menos a uno de los pollos para que aprendan todo el proceso. Si queremos sacar alguno para ser papillero tenemos que tener preparadas con anterioridad la papilla de calidad y la manta eléctrica, y es conveniente sacar, al menos, a dos a la vez para que el pequeño no se encuentre solo sin sus padres ni hermanos. Si piensas en criarlo como papillero, consulta la sección de Papilleros en la parte superior.
